
El Mindulness vendría a ser la adaptación occidental de las tradicionales técnicas orientales de Meditación. El térmimo Mindfulness se traduce como «atención plena», esto es, atender de manera consciente a la experiencia del momento presente.
En el trabajo terapéutico incorporo prácticas y ejercicios muy sencillos para entrenar este tipo de atención ya que está demostrado que la práctica del mindfulness genera numerosos beneficios para la salud: calma el sistema nervioso, mejora la concentración, rebaja el estrés y la ansiedad, desarrolla la empatía y la inteligencia emocional, reduce el riesgo de depresión, ayuda a dormir mejor, etc. Incluso se han demostrado modificaciones medibles en estructuras del cerebro y profundos efectos a nivel de neurotransmisores.
El campo de la Meditación es muy amplio y son muchas las escuelas y corrientes filosóficas que la contemplan. A mi me ha interesado especialmente la linea Advaita, término que significa «no dos» y que se refiere a la existencia de una realidad mas allá de la dualidad que solemos manejar (vivimos en un universo dual, yo y el mundo, construido por pares de opuestos: día-noche, bueno-malo, masculino-femenino, etc).
Son muchas las corrientes filosóficas que apuntan a esta existencia no dual: el vedanta advaita, en el shaivismo de Cachemira, en el budismo mahayana, chan y zen, en el vajrayana y en el dzogchen tibetan, en el taoísmo, en el sufismo, en la cábala hebrea, etc. Dentro de tradición occidental, está latente en el pensamiento presocrático (Parménides, Heráclito), en el neoplatonismo, en el hermetismo filosófico y en la mística. También, aunque con matices, esta intuición puede verse en pensadores occidentales como Spinoza, Schopenhauer, Emerson o Heidegger, entre otros. (1)
Muchas de las técnicas y conocimientos sobre el fascinante mundo de la Atención las aprendí con Sesha, maestro de la linea Advaita Vedanta (más información en www.vedantaadvaita.com) si bien tengo influencias de otros muchos maestros de meditación como Daniel Odier, Claudio Naranjo, Xavier Puigdevall, Thich Nhat Hanh, Keith Dowman, etc



Adamás de los beneficios que nos otorga la práctica meditativa, el Vedanta Advaita nos ayuda además a comprender las bases de una correcta percepción y a desarrollar el discernimiento, la facultad que nos permite ver con claridad y poder tomar nuestras elecciones con sabiduría.
La meditación además, potencia el autoconocimiento ya que a través de la práctica seremos más conscientes de nuestros contenidos mentales, emocionales y físicos. También nos ayuda a transitar nuestras emociones de una forma más sana.
(1) Extraído del libro «La Sabiduría de la No-Dualidad» de Mónica Cavallé Ed. Kairós