El cuerpo, ese gran desconocido… Progresivamente, debido a la forma de vida acelerada que llevamos, a los modelos educativos y sociales imperantes y la excesiva racionalización a la que sometemos el proceso de vida, ocurre que nos vamos desconectando del cuerpo. Dejamos de escuchar los mensajes que nos ofrece y vivimos instalados en nuestras cabezas. Empezamos a movernos por deseos creados por la mente que no están verdaderamente conectados con nuestras necesidades reales y así, nos vamos generando una zanahoria de felicidad en el futuro a la que nunca llegamos.

En este escenario, ni siquiera tenemos tiempo para parar, para saborear la vida, para gozar del descanso, de las cosas sencillas… Embotamos nuestros sentidos con miles de datos tecnológicos, con nuestras prisas, con la persecución de aquello que está por llegar, con las preocupacinones… y se nos olvida lo más importante, nuestra realidad más cercana, nuestra presencia, lo que percibimos en el aquí y ahora…la belleza de nuestra propia naturaleza. Un olor, un sabor…el viento meciendo nuestros cabellos…la ternura de una caricia… el hambre, el deseo de tus entrañas… todo sucede en tu cuerpo! El cuerpo es el templo de lo sagrado, pero, ¿qué hemos hecho de él? ¿Cómo nos relacionamos con él? ¿Lo amamos? ¿Lo aceptamos? ¿Lo escuchamos? o más bien lo utilizamos, lo castigamos, lo criticamos o lo abandonamos en el olvido?

En la práctica terapéutica se hace muy necesario un enfoque que permita el desarrollo de nuestra conciencia somática, que permita afinar la escucha y trabajar la aceptación de todas nuestras energías. Mejor aún si es complementado con un trabajo corporal profundo que permita disolver bloqueos y corazas para facilitar un estado de presencia y autorregulación oiganísmica.
Además del trabajo corporal gestáltico, la Terapia Corporal Integrativa (un enfoque de desbloqueo e integración corporal basado en la bionergética) resulta un complemento muy útil que incorporo en las intervenciones terapéuticas cuando la opción de un trabajo más profundo es deseado por el cliente.
El trabajo en grupo con Terapia Corporal Integrativa es el escenario más óptimo cuando además desean trabajarse las relaciones.
