“La meditación caminando puede ser muy placentera. Caminamos despacio, a solas o con amigos, de ser posible en un sitio hermoso. la meditación caminando significa disfrutar de verdad del paseo. Caminar, no con el objeto de llegar, sólo por caminar. El propósito es estar en el momento presente y disfrutar de cada paso que damos. Por tanto, tenemos que desechar todas las inquietudes y angustias, dejar de pensar en el futuro, en el pasado, y limitarnos a gozar del momento presente.“Thitch Nhat Hanh (maestro zen, poeta y activista por lo paz nacido en vietnam)

Esta práctica consiste en caminar muy lentamente, siendo consciente de cada movimiento, de cada sensación que emerge al caminar, con plena conciencia en tus pies, en el apoyar de tus plantas en el suelo, trayendo toda tu atención a ese caminar presente, sin objetivo, sin preocupaciones….y una vez hayamos traído nuestra presencia a ese caminar, y sin perder contacto con él, sincronizamos nuestra respiración a los pasos. Pie derecho inspiro, pie izquierdo espiro, lentamente, siendo consciente de esa sincronización, de ese caminar amable (Puedes empezar con 5 minutos y ir ampliando los tiempos). Luego paramos y descansamos en quietud dejándonos sentir las huellas de la practica ha dejado en nosotros.